| Capítulo 6 |
Por qué «software libre» es mejor que «open
source»1 |
|
Dado que el software libre te daría la misma libertad con cualquier otro
nombre, qué nombre usemos marca una gran diferencia: palabras distintas
transmiten distintas ideas.
En 1998, algunos dentro de la comunidad del software libre empezaron a usar el
término «software
open source»
2 en lugar de
«software libre» para describir lo que hacían. El término
open
source se asoció rápidamente con un enfoque distinto, una filosofía
distinta, e incluso diferentes criterios para decidir que licencias son
aceptables. El movimiento de software libre y el movimiento
open
source son hoy en día movimientos separados con diferentes puntos de vista y
objetivos, aunque podamos y trabajemos juntos en algunos proyectos prácticos.
La diferencia fundamental entre los dos movimientos está en sus valores, en su
visión del mundo. Para el movimiento
open source, la cuestión de si
el software debe ser de fuente abierta es una cuestión práctica, no ética.
Como lo expresó alguien, «el
open source es un método de desarrollo;
el software libre es un movimiento social». Para el movimiento
open
source, el software no libre es una solución ineficiente. Para el movimiento
de software libre, el software no libre es un problema social y el software
libre es la solución.
| 6.1 |
Relación entre el movimiento del software libre y el movimiento
«open source» |
|
El movimiento del software libre y el movimiento
open source son como
dos campos políticos dentro de la comunidad del software libre.
Grupos radicales de la década de 1960 desarrollaron una reputación de
sectarismo: las organizaciones se escindían por desacuerdos en detalles
estratégicos, y luego se trataban entre sí como enemigas. O por lo menos, esa
es la imagen que la gente tiene de ellos, tanto si era verdad como si no.
La relación entre el movimiento del software libre y el movimiento
open source es justo la contraria a esa imagen. Estamos en desacuerdo
en los principios básicos, pero estamos mas o menos de acuerdo en las
recomendaciones prácticas. Así que trabajamos juntos en muchos proyectos
específicos. No pensamos el movimiento
open source como enemigo. El
enemigo es el software propietario.
No estamos en contra del movimiento
open source, pero no queremos que
se nos mezcle. Reconocemos que han contribuido a nuestra comunidad, pero
nosotros creamos esta comunidad, y queremos que la gente lo sepa. Queremos que
la gente asocie nuestros logros con nuestros valores y filosofía, no con los
de ellos. Queremos que se nos oiga, no estar difuminados detrás de un grupo
con puntos de vista diferentes. Para prevenir que la gente piense que somos
parte de ellos, hacemos malabares para no usar la palabra «open» al describir
el software libre.
De modo que, por favor, menciona al movimiento del Software Libre cuando
hables del trabajo que hemos hecho, y del software que hemos desarrollado
—como el sistema operativo GNU/Linux.
| 6.2 |
Comparación de los dos términos |
|
El resto de este artículo compara los términos «software libre» y
open
source. Muestra por qué el término
open source no resuelve ningún
problema, y de hecho crea algunos.
El término «software libre» conlleva un problema de ambigüedad para las
personas de habla inglesa, un significado indeseado, «software que se puede
obtener por un precio cero», que encaja también con el significado deseado:
«software que da al usuario ciertas libertades». Nosotros hemos afrontado este
problema publicando una definición más precisa de
software libre, (véase «Definición de software libre») pero ésta no es una
solución perfecta porque no elimina completamente el problema. Un término
correcto menos ambiguo sería mejor, si no conllevara otros problemas.
Por desgracia, todas las alternativas en inglés conllevan sus propios
problemas. Hemos examinado muchas alternativas que la gente ha propuesto, pero
ninguna es lo suficientemente correcta como para que fuera una buena idea
cambiarse a ella. Cualquier substituto para «software libre» tiene un problema
semántico parecido o peor, esto incluye al «software open source».
La definición oficial de «software de código fuente abierto», tal y como
está
publicada por la Open Source Initiative, se acerca mucho a nuestra definición
de software libre; de todos modos, es algo pobre en algunos aspectos, y han
aceptado algunas licencias que nosotros consideramos inaceptablemente
restrictivas para los usuarios. De todos modos, el significado obvio para
«software de código fuente abierto» es que «puedes ver el código fuente».
Este es un criterio más pobre que el del «software libre». «Software de código
fuente abierto» incluye software libre, pero también incluye programas
semi-libres tales como Xv, e incluso algunos
programas propietarios, como Qt bajo su licencia
inicial (antes de la QPL).
Ese significado obvio para «fuente abierta» no es el significado que sus
defensores pretenden. El resultado es que la gente a menudo malinterpreta los
que esos defensores defienden. Así definió «software open source» el
escritor Neil Stephenson:
Linux es ``software open source'', lo cual quiere decir simplemente
que cualquiera puede conseguir copias de sus archivos de código fuente.
No creo que él buscara deliberadamente rechazar o discutir la definición
«oficial». Creo que simplemente aplicó las convenciones de la lengua inglesa
para dar con una definición para el término. El estado de Kansas publicó una
definición similar:
Hagan uso del software de código abierto. El software de código abierto es
software cuyo código fuente esta disponible de forma libre y pública, aunque
los acuerdos específicos de licencia varían en lo que está permitido hacer con
ese código.
Por supuesto, la gente del movimiento
open source abierto han
intentado afrontar esto publicando una definición precisa del término, tal y
como nosotros hemos hecho con el de «software libre».
Pero la explicación de «software libre» es simple —una persona que coja la
idea de «libertad de expresión, no barra libre» no volverá a equivocarse. No
hay una forma breve de explicar el significado apropiado de «software
open source» que muestre claramente que la definición natural es la
equivocada.
| 6.2.2 |
Miedo a la libertad |
|
El argumento principal del término «software open source» es que el
término «software libre» hace que algunas personas se sientan incómodas. Esto
es cierto: hablar sobre libertad, sobre asuntos éticos, sobre
responsabilidades así como sobre conveniencia, es pedirle a la gente que
piense sobre cosas que preferiría ignorar. Esto puede causar malestar, y
algunas personas pueden rechazar la idea por eso. De esto no se debe deducir
que la sociedad estaría mejor si dejamos de hablar de este tipo de cosas.
Años atrás, los desarrolladores de software advirtieron esta reacción de
malestar y comenzaron a explorar otro enfoque para evitarlo. Se imaginaron que
manteniendo el silencio sobre cuestiones de ética y de libertad, y hablando
únicamente de los beneficios prácticos inmediatos de cierto software libre,
podrían ser capaces de «vender» software más efectivamente a ciertos usuarios,
especialmente a las empresas. El término
open source se ofrece como
una forma más de hacer esto —una forma de ser «más aceptable a las
empresas». Los puntos de vista y los valores del movimiento
open source se derivan de esta decisión.
Este enfoque ha demostrado ser efectivo en sus propios términos. Hoy mucha
gente se está cambiado al software libre por razones puramente prácticas. Esto
es bueno, mientras siga ocurriendo, ¡pero eso no es todo lo que necesitamos
hacer! Atraer a los usuarios al software libre no es todo el trabajo, es sólo
el primer paso.
Tarde o temprano a estos usuarios se les invitará a regresar al software
propietario por alguna ventaja práctica. Innumerables empresas intentan
ofrecer tal tentación, y ¿por qué iban a rechazarla los usuarios? Sólo si han
aprendido
a valorar la libertad que les da el software libre, en su
propio interés. Depende de nosotros difundir esta idea —y para eso tenemos
que hablar de libertad. En buena parte el enfoque «guarda silencio» para
acercarse a las empresas puede ser útil para la comunidad, pero también
debemos tener bastante libertad de hablar.
Actualmente tenemos mucho «guarda silencio», pero no tenemos suficiente
libertad de hablar. La mayoría de la gente comprometida con el software libre
dice poco acerca de la libertad —normalmente porque buscan
tener «más aceptación en las empresas». Los distribuidores de software
muestran este patrón de forma especial. Algunos distribuidores de software
GNU/Linux añaden paquetes propietarios al sistema
básico libre e invitan a los usuarios a considerar esto como una ventaja, en
lugar de un retroceso en la libertad.
Estamos fracasando en mantener la influencia sobre los usuarios de software
libre, estamos fracasando en enseñar a la gente algo de libertad y nuestra
comunidad tan pronto como entran en ella. Esta es la razón por la cual
software no libre —como Qt en el momento de hacerse
popular— y distribuciones de sistemas operativos parcialmente
libres encuentran tierra fértil. Dejar de usar la palabra
libre sería un
error, necesitamos hablar más, no menos, de libertad.
Si los que usan el término
open source atraen a más usuarios a
nuestra comunidad, se trata en sí de una contribución, pero el resto de
nosotros tendrá que trabajar más duro para llevar la cuestión de la libertad a
la atención de esos usuarios. Tenemos que decir «¡es software libre y te da
libertad!» más veces y más alto que nunca.
| 6.3 |
¿Podría ayudar una marca registrada? |
|
Los defensores del
open source trataron de convertirlo en una marca
registrada, diciendo que esto podría permitirles prevenir su mal uso. Se
desistió del intento cuando se dejó prescribir la solicitud en 1999, de tal
forma que el rango legal del
open source es el mismo que el del
«software libre»: no hay restricción legal para su uso. He oído informaciones
sobre ciertas compañías que llaman
open source a sus paquetes de
software aunque no se ajustaban a la definición oficial; yo mismo he observado
algunos ejemplos.
¿Pero habría significado una gran diferencia usar un término que es una marca
registrada? No necesariamente.
Las compañías también han hecho anuncios que dan la impresión de que un
programa es
open source sin decirlo explícitamente. Por ejemplo, un
anuncio de IBM sobre un programa que no se ajustaba a la definición oficial
decía esto: «Como es común en la comunidad
open source, los usuarios
de la tecnología [...] también podrán colaborar con IBM [...]»
En realidad, esto no afirma que el programa fuera
open source, pero
muchos lectores no advirtieron ese detalle. (Debería destacar que IBM estuvo
tratando sinceramente de hacer de este programa software libre, y más tarde
adoptaron una nueva licencia que lo hace software libre y
open
source; pero cuando se hizo el anuncio, el programa no estaba cualificado
para adoptar ninguno de los dos nombres).
Y así es como Cygnus Solutions, la cual se creó para ser una compañía de
software libre y más tarde se expandió, por así decirlo, al software
propietario, publicitó algunos productos de software propietario: «Cygnus
Solutions es un líder en el mercado de
open source y acaba de lanzar
dos productos al mercado GNU/Linux».
A diferencia de IBM, Cygnus no estaba tratando de hacer paquetes de software
libre y los paquetes no se ceñían a esa calificación. Pero Cygnus realmente no
dijo que esos programas fueran
open source, ellos sólo hicieron uso
de ese término para dar los lectores incautos esa impresión.
Estas observaciones nos indican que una marca registrada no hubiera impedido
de verdad la confusión que viene dada con el término
open source.
| 6.4 |
Malentendidos del «open source» |
|
La definición de
open source es suficientemente clara y está bastante
claro que el típico programa no libre no cumple con esa calificación.
Entonces pensarás que «compañía de software
open source» podría
significar aquella cuyos productos son software libre, —o que están cerca de
serlo—, ¿correcto? Desafortunadamente, muchas compañías están tratando de
darle un significado diferente.
En el encuentro del «Día de fabricantes de
open source» en agosto de
1998, varios de los fabricantes comerciales invitados dijeron que ellos
solamente tenían en mente convertir una parte de su trabajo en software libre
—u
open source—. El enfoque de sus negocios está en desarrollar
accesorios propietarios —software o manuales— para vender a los usuarios
de software libre. Nos piden que consideremos esto como legítimo, como parte
de nuestra comunidad, debido a que parte del dinero se dona al desarrollo de
software libre.
En efecto, estas compañías buscan ganar el distintivo favorable de
open source para sus productos de software propietario —aún a pesar
del hecho que no es software
open source— porque tienen alguna
relación con el software libre o porque la misma compañía también mantiene
algo de software libre. (Un inversor de una compañía dijo de forma bastante
explícita que incluirían en los paquetes libres que ellos soportan tan poco
trabajo propio, como el que la comunidad les permita).
Con el paso de los años muchas compañías han contribuido al desarrollo del
software libre. Algunas de estas compañías desarrollaban principalmente
software no libre, pero las dos actividades estaban separadas; así, podíamos
ignorar sus productos no libres, y trabajar con ellos en proyectos de software
libre. Así que tiempo después podríamos estarles sinceramente agradecidos por
sus contribuciones al software libre, sin tener que hablar sobre el resto de
lo que hacían.
No podemos hacer lo mismo con estas nuevas compañías, porque no nos lo van a
permitir. Estas compañías tratan activamente de conducir al público a mezclar
todas sus actividades, quieren que estimemos su software no libre tan
favorablemente como lo haríamos con una auténtica contribución, a pesar de que
la suya no lo sea. Se presentan a sí mismas como «compañías
open
source», esperando que desarrollemos un sentimiento cálido y tierno hacia
ellas, y que estemos locos por demostrarlo.
Esta práctica manipuladora no podría ser menos dañina si se hiciera usando el
término «software libre». Pero parece que las compañías no usan el término
«software libre» de esa manera; tal vez su asociación con el idealismo lo hace
parecer inapropiado. El término
open source abrió la puerta a esta
práctica.
En una feria sectorial a finales de 1998, dedicada al sistema operativo a
menudo denominado «Linux», el conferenciante invitado era un ejecutivo de una
prominente compañía de software. Probablemente lo invitaron teniendo en cuenta
la decisión de su compañía de «apoyar» ese sistema. Desafortunadamente, su
forma de «apoyo» consiste en sacar al mercado software no libre compatible con
el sistema —en otras palabras, usando nuestra comunidad como un mercado pero
sin contribuir a ella.
Dijo, «no hay forma de que nosotros hagamos
open source nuestro
producto, pero quizá lo hagamos
open source internamente. Si
permitimos que nuestro personal de asistencia al cliente tenga acceso al
código fuente, podrían corregir errores para los clientes y podríamos
proporcionar un mejor producto y un mejor servicio». (Esto no es una cita
exacta, porque no tomé nota de sus palabras, pero refleja la idea clave).
Personas del público me dijeron después, «es que no entiende la cuestión».
Pero, ¿es eso cierto? ¿Qué cuestión no entendió?
A él no se le escapó la esencia del movimiento
open source. Dicho
movimiento no dice que lo usuarios deban tener libertad, únicamente dice que
permite a más gente acceder al código fuente y al ayudar a mejorarlo conduce a
un mejor y más rápido desarrollo. El ejecutivo comprendió esa cuestión
completamente; no deseoso de desarrollar ese enfoque al completo, incluyendo a
los usuarios, estaba pensando en implementarlo parcialmente, dentro de la
compañía.
La cuestión que se le escapó es la cuestión para cuya discusión no está
diseñado el
open source: la cuestión de que los usuarios tienen
derecho a la libertad.
Difundir la idea de libertad es un gran trabajo —necesita de tu ayuda. Por
eso en el proyecto GNU somos fieles al término «software libre», y así poder
ayudar a hacer ese trabajo. Si te parece que la libertad y la comunidad son
importantes en sí mismas —no sólo por las ventajas que conllevan— por
favor únete a nosotros usando el término «software libre».
- 1
- Escrito originalmente en 1998.
- 2
- Open source
software significa
«software de código fuente abierto» o «software de fuente abierta».
[N. del E.]